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Konvergencias, Filosofía y Culturas en Diálogo. ISSN 1669-9092 |
KONVERGENCIAS LITERATURA Año I Nº 1 Enero 2006 |
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LA PENETRACIÓN: POÉTICA Y CÚMULO
EN EL ARTIFICIO HUMANO Salomón Valderrama
Cruz (Perú) |
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Los surcos de los
sesos
Dicen 1920 y yo no había nacido, a Dos
vasos sobre una mesa, de facto
ejecutado en la función de no ser ostracismo, helioismo del racimo, ya
mazorca que ignora el Todo: que crea y hace escribir la historia, lo que sea,
lo que será verdad. Entonces cavilo y descubro críticamente la afección que
tengo y porto a donde voy como Ser que siente y vive al arte como arte, que
se transforma o muta, en la perspectiva, memoria y simiente del freático,
para el mayor caso, mundo que le rodea como vida y antagonismo para volver a
morir y renacer como escultopintura que se ve plano, nudo-impropio y jamás se
toca plena mamaverba; sentencio sombra, lus, luus y luz y luz que difieren en
la sempiterna 'ó' que margina los fétidos inicios de hacer creer las danzas
de vanguardias féminas e impropias como carne que distiende al que lo toca,
revelación de la función. También alter
ego de Alexander Archipenko, zoospermo de zoospermos cuando 'veo', en el
sentido más semántico del término, en su uso más ordinario y en aquella
destrucción lógica entiendo la importancia de vislumbrar o alucinar la otra
posibilidad, logística prohibida, del arte o en general de la penetración en
el artefacto humano. Haber pensado en un novísimo uso para así imaginar,
maquinar la cualidad vívida de lo concreto hacia el toque o eternidad de lo
abstracto, integral no-difuminado, así como creer que se necesita una choza o
casa del color que nos espera al navegar los grifos de aceites mitológicos
que sustentan y detienen, para sentir el tiempo de aprender, algunas de las
armas fonéticas que encausan nuestra suerte de ver y oír como la tierra, aun
sin el agua que lame y penetra o viola su más secreto orificio que se enlaza
para ser el supremo constrictor manumitido, relajado. Ideas que dan vastas
grutas para tener, universalmente, el sustento e individualmente la verdad
para creer en uno como el mismo constructo para también hacer creer a otro y
a otro, el otro, el más joven, Jorge Luis Borges la misión o función de El puñal: En un cajón hay un
puñal. Fue forjado en
Toledo, a fines del siglo pasado; Luis Melián Lafinur se lo dio a mi padre,
que lo trajo del Uruguay; Evaristo Carriego lo tuvo alguna vez en la mano. Quienes lo ven
tienen que jugar un rato con él; se advierte que hace mucho que lo buscaban;
la mano se apresura a apretar la empuñadura que la espera; la hoja obediente
y poderosa juega con precisión en la vaina. Otra cosa quiere el
puñal. Es más que una
estructura hecha de metales; los hombres lo pensaron y lo formaron para un
fin muy preciso; es, de algún modo eterno, el puñal que anoche mató un hombre
en Tacuarembó y los puñales que mataron a César. Quiere matar, quiere
derramar brusca sangre. En un cajón del
escritorio, entre borradores y cartas, interminablemente sueña el puñal con
su sencillo sueño de tigre, y la mano se anima cuando lo rige porque el metal
se anima, el metal que presiente en cada contacto al homicida para quien lo
crearon los hombres. A veces me da
lástima. Tanta dureza, tanta fe, tan apacible o inocente soberbia, y los años
pasan, inútiles.
Pero es otra la, dirán prostituta, verdad que me poseerá en la
cacería, tétrica, pordiosera, lúcida y olímpica en la preñez de soportar la
pírrica vitalidad de la obra, del artista, que resalta sus brillos y líneas
puntas y así escapar del crimen, revolución, de aquí a veinte años, en la ya recuperada
verdad que escala como debe las murallas musicales de su enfermedad.
Desarticulada como un Franz Liszt comandando las huestes del mundo con sus
nuevos límites, Sonata en si menor, Paracas manantial que desgarra la piel
universal del Todo, cuando se torna impuesto, lo conocido o lo ordinario;
puentes distantes del cúmulo vivo que devora las hojas sentadas sobre el
ataúd de la idea que también hizo, en su momento, la rebelión. Horas o
negativos del más alto tren. Diurno, cabecera que trata de amanecer: du, do,
sol, ten, me, a, mí... Metamorfosis o fantasma para Ser, hacer la realidad,
ser en ella alguna voz nacida y recordada, indefectible, carpe diem alucinar de El
Ángelus de Jean-François Millet, suprimido y redimido en Paul Klee,
sintetizado o resumido, haiku del corazón ya perfil trópico e intermedio de
la razón. Espuma arquitectónica del azar. Lluvia que regenera los incendios
truncos de lo platónico y referente en ciclo troglodita y Homero de algún Ulises burlando a, algún, Polifemo. Y aquí estoy, algún manejar
iluso, trampa, torpe y bote-silla que sienta y transporta la verdad que no es
sino cuerpo que se deja amasar y calmar, seducir y sostener, pervertir y
enamorar como aluvión de novedad, que ya no vi por ser mejor mujer de la
razón. Que ya no se quiere el equilibrio, que mejor nos vamos a juntar los
martines y tulipanes del mar que no es estar supernova de Nicanor Parra al
interpretar un fáctico, hambriento y silencioso Solo de piano: Ya que la vida del
hombre no es sino una acción a distancia, Artístico, espantapájaros o comepájaros
gobiernos, o espantoso es creer en la realidad que se asemeja a todo por
donde busco, extraviado; y me encuentran como ápice del mundo muerto,
rezagado, puro o lontananza de lo que va ha ser puro. Becas o 'palitos de
fósforos', que hacen puentes, que nos dan para comer, hablar y quemar por
ellos. Morfismo, retroviral, que se camufla en la fuente de la que todos,
inocentes, beben: los salvajes, atrasados y sin embargo ideas-bancos
polimórficos. Jorge Malabia, dialogando con el Canto coral a Túpac Amaru II. Ya sé que habrá alguna torturada
flor que será alguien más fiel, Poema de amor de
Roque Dalton, destrucción, humillación, escándalo y hermafroditismo para
invadir la estrecha ciudad de la mente, subterfugio en libertad comprada, que
se venden en las mejores librerías por docena, pureza del artista o
intrincada y desvestida La flor que
sabe de otras: que es como la Emperatriz que satura las migajas
moribundas de mi pan, cuando he corrido sobre otra amargura, los clavos con
óxido que a otra amarán. Flora desde el mar llorando por mí. Alas los asaltos
en mi cuna negra ya; invadido por la arena azul de otras, de otros peldaños
para llegar a ella. La vida de un santo inventado en manos, seis hijos en
prometidos retornos: sin aire recorren las flores del mar. Eterno de mieles.
Guías secretas dejando llegar a la luz de la mar. Libre ente que sabe que
lloras que gritas. La verdad de aquí, que siempre será diferente de la de
allá. De la de más acá.
Los que ampliaron el
Canal de Panamá
Refractando arpegios, esferas-cubos puños mecánicos, desde la
humillada piel, santidad y asalto de la muerte cúprica, humerosa, desgarrada
y lindes de fragilidad estocando púnicas togas resguardadas desde el
vaso-presión-santo, viaje de 'enpronto' o rotación del centro: escape y fin.
Manadas para comer silicio del otro bosque de tierra, irreconocible de la
piedra a la piedra: digo parábola, palabra en piedra; espectro, testigo y
capacidad de remar las frutas: palabras para, genéticamente, soldar la lus.
Como la luz, escala, matematismo, espacio y disminuido o vencido vacío, de
Galileo Galilei en lirismo abstracto, buceo o mancha de los cielos
oculares-mente, los centímetros que restas, expectante, de Wassily Kandinsky,
Umbrel, himeneo de William Blake, para retrasar, el olvidar como progresión
quimicofísica del Tratado sobre la
reforma del entendimiento. Peregrinación en zeta para comer los zapatos
continuación de los lienzos sombrailuz, Quipus, nudos atómicos en los
bolsillossótanos de Jorge Eduardo Eielson: práctico hijo que se decide a ser
feto y hojalata manumitido de la idea-crecer-presión del mundo, cuando aún se
es el inexistente, el que puede ver de pura desvestida memoria sincrónica en
los microscopios. Cataratas, cruces, nudos o ciclos para partir, instantes,
vida y muerte, aporía de La tortuga
ecuestre y el rehén de Ulises. Perder a José Asunción Silva o retornar de
Zoospermos fardos: El conocido sabio
Cornelius Von Ken-Rinegen,
Fragmento geriátrico del mar, rozando, hospital que nos da la vida
para dormir y despertar, balcones antes de pájaros etridos, portentos, como
rosas que da la lunática voz y anestesiar el dotol como aserrín de seria luz
artificial o navegar, cual premio viajar, tour del capulí nacido de los
juegos serios, niños, ruegos del más allá aparecer también aventura para
flotar, no en el mar para morir sino entre lintres, flores, 12 flotas de
peregrina luz de los cuentos superiores del pensar. Ser peor para ganar la
rectitud del escribir, deportado de lo lineal, como escoger pluralidad en la
mujer de aquel señor que se murió; en aquella la película del camión que se
salió como facción condicionar o porción de escatimada realidad que se filmó
hasta antes de conocer la estación. Paliativos, medias noches que se integran
rompecabezas de hermanas callejeras en las duchas del gritar para correr, del
gemir para sentir y del matar para vivir: ley especial universal. Montaje y
rus revolución. Ya mal uso es del vivir, voluntad, estar y participar del
dolor hechura azul y rendir tributo al Dios, escuálido dios, del entender
como yo sé, al temor timar: nudo que soy y veré de libertad aprendida,
recreada, prisionera para existir y ser autonomía al invernar del quipu,
sentir y creer, morir o desternillarse del camal radar entendiendo un Arte poética I: He
decidido escribir un poema
Filosofías de vida, viuda y contraviuda a supremacía del politeísmo en
la luz. La desconocida palabra luz: La luz metafísica, la luz plena oscuridad,
la luz plena claridad, la luz azul, la luz palabra, la luz luz, la luz
manantial o alguna escena de origen, la luz vida, la luz incertidumbre, la
luz amarilla, la luz muerte, la luz vacío, la luz filosofía, la luz vidrio
transparente o espejo del amor, la luz insana, la luz fraterna, la luz
arqueología, la luz mirada, la luz metida, la luz tacto, la luz de firmes
pechos que aguardan, la luz entre los muslos, la luz niño, la luz estéril, la
luz artificio, prótesis o silicona, la luz trueque o cambio de sexo, la luz
hermoso icosaedro del miedo o tronco de cedro plantado en la mano. La luz
metástasis, la luz arrugas, la luz roja, la luz sida, la luz posición y
autonomía para gemir sangre. El estilo emerger desconocido korikancha puente
o sinfonía animal superior y mujer. Concierto Indio. La luz ciencia, la luz
macho, la luz idea, la luz pura, la luz sol, la luz cometa antropología nave
del insecto en miel viscosa, la luz espacio de otro brillo sueño relámpago de
algún fuego requerido apagado. Cenizas de Túpac Amaru o violación del cielo.
La luz tiempo, la luz verdad, la luz mujer. La luz desconocida. |
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