|
Konvergencias, Filosofía y Culturas en Diálogo. ISSN 1669-9092 |
Número
14 Año IV Primer Cuatrimestre 2007 |
|
|
CARTA ABIERTA SOBRE RESEÑA DE THE MYTH Daniel López
Salort (Argentina)
|
|
|
|
|
|
Lo que
sigue es la carta que el Director de KONVERGENCIAS enviara al Dr. Rubén Soto Rivera
a propósito de la reseña de éste al libro The
Myth of the Opposition between Indian Thought and Western Philosophy, de
Fernando Tola y Carmen Dragonetti. Ante ello, el Dr. Soto Rivera solicitó
expresamente que fuera publicada junto con su reseña, lo que no hace sino
hablar de su honradez y franqueza intelectual y moral. Amigo Rubén: Mis observaciones sobre tu exhaustiva reseña sobre The Myth son muy puntuales por lo que
te pido que no te parezcan harto breves sino que las tomes como una especie
de notas al pie. 1. Dos detalles sobre la homologación de los sustantivos
“pensamiento” y “filosofía”. Pienso, por una parte, que Tola y Dragonetti han
homologado en un sentido muy general los vocablos “pensamiento y “filosofía”,
sin la pretensión de carga semántica que obviamente tienen y que muy
ajustadamente se señala en tu nota. Por otra parte, no hay en la filosofía india un término
precisamente como “filosofía”, lo que más se aproxima es Dharsana. En este
sentido es muy útil entonces recordar aquello de los equivalentes
homeofórmicos que reclama Panikkar. 2. Es absolutamente positiva tu disquisición sobre la
carga semántica del vocablo “mito” y de todo lo que nos sugiere y provoca.
Pero estimo que Tola y Dragonetti lo han usado en el sentido empleado por
Hegel al referirse al pensamiento indio y de todos los que desprecian e
ignoran el mismo: es un “mito”, un relato carente de lógica, de validez
científica si se quiere, en el sentido del paso griego del mito al logos. Si
observamos que el Gita no es otra cosa que la recolección de mitos, leyendas
y pensamientos lógicos del interrogarse indio sobre el mundo, la existencia y
el hombre, vemos que ahí el mito no tiene un sentido de mentira sino de
plenas verdades poético-lógicas, digamos. 3. Hmm, no estoy tan seguro de lo que afirmas cuando
dices que el pensamiento indio es de resistencia y contracción. Estoy
pensando por ejemplo que si bien el budismo no tiene la carga de dominio
geopolítico que plantea el cristianismo y el islamismo, sin embargo se ha
expandido por todo el sureste asiático y ahora por Occidente, desde su mismo
nacimiento hace 26 siglos, pero sin buscar ese poder geopolíto e histórico
(salvo las excepciones del Tibet y de algunas zonas del sureste asiático). Es
decir, su expansión es de carácter más bien doctrinal y filosófico que social
y político. En cuanto al vocablo “resistencia”, hmm, me plantea dudas, no
estaría tan seguro de una afirmación tan tajante, ya que una de las
características del pensamiento indio es que asimila y permea, no resiste al
modo islamista o cristiano. Por ejemplo, a Shankara se lo ve desde el propio
Vedanta como un budista que asimila las propuestas del Siddharta Gautama; los
postulados del Raja Yoga son asimilados tanto por el Budismo cuanto por el
Hinduísmo. Y si de pensamiento occidental se trata, los siglos de dominación
inglesa no mellaron el pensamiento indio, al contrario, porque no resistió
cerrándose sino que confrontó abriéndose e influenciándose mutuamente. Pienso
en el T.R.V. Murti (¡nada menos!) y sus posiciones respecto a una filosofía
del lenguaje, asimilando las propuestas nominalistas y realistas
occidentales, por ejemplo. Y también podría nombrarse a la Escuela de Kyoto
en Japón, tan imbuida del pensamiento del vacío, que partiendo de la base
Nagarjuna asimila a Heidegger y Hume. 4. En cuanto a tu afirmación de que la ignorancia es
mentira me parece que habría que hacer una aclaración: no es una mentira
ética sino epistemológica, ya que la aquélla connota la voluntad y la
libertad, y ésta no. Es decir, Hegel miente respecto al pensamiento indio,
por ejemplo, pero su “mentira” es la conclusión o efecto de un error
epistemológico, de su ignorancia, no de que “supiera” lo que vale el
pensamiento indio pero hubiera optado por negarlo cualquiera fuese el
propósito de su negación. 5. En cuanto a la “superioridad” del pensamiento indio,
es muy fuerte tu apreciación, nunca he leído o escuchado de parte de Tola y
Dragonetti un criterio así. Precisamente, en el ejemplo que citas del
idealismo indio (y pienso por ejemplo en Vasubandhi el Viejo y también en
Vasubandhu el Joven), lo único que ellos aclaran es que es “anterior”
cronológicamente pero de ninguna manera “superior” epistemológica o
filosóficamente. Tal vez no haya sido tu intención hacer una afirmación tan
tajante, pero así quedó. Amigo, estas son pues las pequeñísimas y breves
aclaraciones que me meren un trabajo tan extenso y profundo como el que has
escrito. Honrado en poder publicarlo en Konvergencias,
recibe un afectuoso saludo de mi parte. Daniel. |
|