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INTRODUCCIÓN: Un debate muy importante a nivel
mundial está dándose entre Ciencia-Ciencia en los últimos años, se trata
del debate sobre EL DISEÑO INTELIGENTE, partiendo de datos
científicos aportados de un lado por científicos que indican la
lógica-matemática que el Universo muestra por doquier acerca de un
Propósito o Finalidad en el Cosmos y por añadidura obvia en el SER
HUMANO, y por otra parte las indicaciones también lógico-matemáticas
defendidas por otros científicos partidarios de que el Azar o la
Casualidad gobiernan el Universo.
A la vez, entre unos y otros se introdujeron también
todo tipo de gente religiosa, desinformadores, manipuladores y
"pescadores en río revuelto". La cuestión es que el debate sobre
el Diseño Inteligente está en plena efervescencia y cada vez hay más
cerebros humanos sumándose al mismo; incluso en EE.UU. hay grupos sociales
que están intentando introducir como enseñanza de texto en las escuelas la
tesis del Diseño Inteligente, la cual consideran tan científica y a tener
en cuenta como la tesis del Evolucionismo-Darwinismo.
Ante toda esa sustanciosa polémica de filosofías existenciales, este
artículo pretende clarificar las posturas de los principales
participantes, puntualizar la legitimidad y la atención que
merecen los argumentos de ambas partes científicas en debate
y también señalar la porción de quienes que se están
colando con ganas de emborronar, enmarañar, manipular y tergiversar
a partir de sus prejuicios e intereses acomodados.
I. LAS PRINCIPALES POSICIONES
FILOSÓFICAS
Creacionismo: Defiende que el universo fue
creado en seis días, según el capítulo 1 del libro bíblico del Génesis, que
cada una de las especies biológicas es el resultado de un acto particular de
creación divina. Quienes sostienen esta teoría usan la Biblia como libro de
ciencia y no saben distinguir bien entre mitología, ciencia, géneros
literarios, etc. No aceptan el azar o la casualidad en el universo, sino
que creen que todo lo que sucede lo proyectó Dios hasta el grado que nada,
por muy insignificante que sea el hecho, ocurre sin un propósito del
Creador.
Evolucionismo o darwinismo: Defiende que la evolución de las
especies biológicas se produce por selección natural de los individuos y se
perpetúa por la herencia. Unas formas de vida van evolucionando a otras más
complejas desde los primeros microorganismos que surgieron en el agua del
mar, todo ello a lo largo de millones de años y a través de herencia
genética, selección natural de los más fuertes y cambios ocurridos por
casualidad. Esta teoría se inició con Charles Darwin en el cercano siglo
XIX.
Diseño Inteligente (D.I.): Defiende que Algo / Alguien /
Una Inteligencia / Dios / ha creado el universo con un diseño inteligente
implícito, con unas leyes tan particulares, precisas, puntuales, minuciosas
y exactas a todos los niveles que sin tal precisión sería imposible que las
estrellas se hubieran formado; que la Tierra estuviese a la distancia justa
del sol como para posibilitar su vida; que los cinturones de Van Allen,
compuestos de cargas eléctricas, rodeen tan equilibradamente nuestro
planeta haciendo de escudos protectores contra las partículas de radiación
transportadas por el viento solar; que la luna esté tan gemelo-hermanada a
la Tierra de una forma tan exacta y crucial para el desarrollo de las
condiciones vitales; o que la variedad de constantes fundamentales del
universo tenga una precisión tan justa y milimétrica, ya la masa ya la
carga de las partículas atómicas, etc., etc. Es decir, todo el diseño
universal, todas las leyes cósmicas, son tan perfectas, exactas y puntuales
que prácticamente resulta imposible que se hubiera formado todo lo
existente por puro azar o casualidad. ¿Tanta precisión para algo sin
propósito ni finalidad? En consencuencia, hay científicos que con los datos
actuales de la física, la cosmología, la biología o las matemáticas
argumentan que lo más lógico es deducir que tuvo que haber Algo / Alguien /
Una Inteligencia / Dios / Un Diseñador Inefable del universo detrás de toda
esta inmensa realidad; un Diseñador que diseñó de una manera tan
inteligente su gran obra, que incluso incluyó en el diseño la posibilidad
de que después de millones y millones de años se diera la vida y que poco a
poco de esa vida surgiera la Vida Consciente de sí misma y del universo,
Vida Inteligente capaz de preguntarse «¿por qué existe, con qué fin y el
Diseñador?».
Según los partidarios del D.I., las ciencias aportan
datos suficientes como para sostener la tesis que detrás de la creación
universal hay una Inteligencia que diseñó o proyectó el universo con la
posibilidad implícita de que surgiera en en su interior vida capaz de ser
consciente de sí misma y probablemente de ir a más. Los defensores del D.I.
aceptan la teoría de la evolución e incluso admiten el azar o la
casualidad, pero entendiéndolo como "mecanismo" del mismo plan o
diseño inteligente.
Es decir, a diferencia del creacionismo, que plantea el
dabate en el foro de los presupuestos «FE-CIENCIA», el Diseño Inteligente
argumenta desde las posiciones «CIENCIA-CIENCIA», aceptando en gran medida
el evolucionismo y su casualidad, no es en el sentido pesimista de la
casualidad darwinista, sino con el toque esperanzador u optimista de ver en
ese azar o casualidad también el propósito y la finalidad del Diseñador
Inteligente.
Como dice uno de los principales científicos actuales
propiciadores del D.I., no comprometido con posiciones religiosas
convencionales, el físico matemático y profesor en el Centro Australiano de
Astrobiología de la Universidad Macquarie (Australia), Paul Davies:
"Según el principio antrópico, las condiciones físicas que hacen
posible nuestra existencia se encuentran tan enormemente ajustadas que es
difícil pensar que nuestra existencia sea un simple resultado del azar o de
fuerzas ciegas". (...) "Pertenezco al grupo de científicos que no
suscriben ninguna religión convencional y, sin embargo, niegan que el
universo sea un accidente sin significado".
E igualmente piensa el matemático británico Roger
Penrose, quien tomando en cuenta las variables físicas intentó probar
matemáticamente la respuesta a estas preguntas: "¿Cuál es la
posibilidad de que un universo que pasó a existir por casualidad produzca
organismos vivientes? ¿Una en billones de billones? ¿Una en trillones en
trillones? ¿O una en una cifra aún mayor?" Según Penrose, la
probabilidad de que ello ocurra está en el orden de 1/1010123. Es difícil
imaginar lo que significa este número. En matemáticas, el valor de 10123 se
expresa por un 1 seguido de ciento veintitrés 0 ?dicho sea de paso, es un
número mayor al de átomos que se cree existen en todo el universo, el cual
está calculado en 1078? , pero la cifra que nos da Penrose es mucho más
grande: un uno seguido de ciento veintitrés ceros. Matemáticamente, en
términos prácticos, una probabilidad de 1/1050 significa "probabilidad
cero". El número de Penrose es más de un billón de billón de veces
menor a 1/1050. Es decir, la probabilidad de que se origine por casualidad
un universo como el nuestro a partir del Big Bang es extraordinariamente
menor a lo que se considera probabilidad cero.
En resumen, el número de Penrose nos dice que la
creación de nuestro universo por "accidente" o
"casualidad" es algo imposible. Los números que definen el
designio y propósito del equilibrio del universo, juegan un papel crucial y
exceden la comprensión. Es decir, con la ciencia en la mano, no con la
religión, hay científicos que prueban que de ninguna manera el universo es
producto de una casualidad.
Multiuniverso: Esta teoría científica proveniente de
las matemáticas subraya que el universo es uno entre millones de universos,
por purá lógica matemática. Sostienen que matemáticamente de un
"Agujero negro" puede nacer otro universo o numerosos universos.
Tal manera de pensar se debe en parte al físico matemático estadounidense
Hugh Everett III, quien a mediados del reciente siglo XX formuló una tesis
acerca de una multitud de mundos o universos posibles. El Multiuniverso es
una postura por la que apuestan bastantes defensores del ateísmo científico
?aunque desde el D.I. podrían plantearles que el Alguien / Algo / Diseñador
Inteligente / sigue siendo válido tanto para la hipótesis de diseñador de
uno o de múltiples universos?
Hay quienes se acogen a esta postura científica para
enfrentar o escapar a la tesis que otros físicos o matemáticos tan
científicos como ellos les presentan sobre la imposibilidad de un
"ajuste tan fino y exacto" en todas las leyes físicas del
universo (el llamado principio antrópico) sin un propósito o causa
implícita. Es decir, los partidarios del Multiuniverso defienden que toda
esa exactitud latente en este universo es por pura casualidad
físico-material y no tiene por qué darse en el resto de universos, según la
multitud de fluctuaciones cuánticas existentes en el vacío. Con esto desean
poner a salvo la casualidad o el azar, pues si bien en este universo
nosotros existimos, en otros posibles universos la casualidad haría que no
existiéramos o que fuésemos de otra manera distinta. Muchas preguntas
objetoras e importantes se le pueden hacer a esta teoría, empezando porque
si experimentamos sólo una realidad, sólo un universo, hablar de universos
múltiples es parecido a hablar de la Nada o de los ángeles o de la
resurrección después de la muerte; sin embargo conviene no coger a la
ligera la hipótesis del Multiuniverso, dado que ésta conlleva la
posibilidad y el sentido de la realidad entrecruzada en todas direcciones
por otras realidades, planos, dimensiones o universos que son una posible
introducción a los viajes en el tiempo o a la teletransportación desde un
lugar a otro en el tiempo y el espacio. Mas esta hipótesis no tiene por qué
estar reñida necesariamente con la del D.I.
A veces hay ateos con teorías muy respetables que, al
ser científicos provenientes de las ramas que tienen el rango de ciencias
por excelencia, se consideran más científicos que nadie, sin percatarse que
están creando escenarios tan hipotéticos y de fe ?es el caso de muchos
partidarios del Multiuniverso? tan imposibles de probar o más que el que
proponen los científicos del Diseño Inteligente. No obstante hay que
admitirles la honorabilidad de reconocer que su teoría del Multiuniverso no
se puede probar.
II. SOBRE EL RESPETO DEBIDO ENTRE
CONTRARIOS Y SOBRE LOS "PESCADORES EN RÍO REVUELTO"
1. ¿Qué proponen los científicos
del Diseño Inteligente a los científicos del Multiuniverso? Más o menos
esto: Nuestros datos apuntan a que Algo / Alguien / una Inteligencia / Dios
/ Diseñador Inefable / proyectó y puso en marcha el universo, pero no lo
podemos probar. Es decir, ambos hemos llegado a los confines de la ciencia
donde sólo podemos ponernos en manos de la creencia (la cual no puede
probar): ya Dios ya el Multiuniverso. Es decir, ni vosotros ni nosotros
podemos ir más allá sin echar mano de la creencia. Ustedes dicen que no
existe Dios ni Diseñador que haya diseñado el universo o el multiuniverso,
sino que los datos apuntan a un multiuniverso por casualidad. Nosotros
decimos que sí existe la probabilidad del Alguien / Algo / Dios /
Inteligencia / Diseñador que ha dotado a su obra con propósito, y hay datos
más que suficientes para sostener esta tesis. Nosotros no nos burlamos de
ustedes e igualmente ustedes no se burlan de nosotros; nosotros no
denigramos sus argumentos científicos llamándoles pseudociencia e
igualmente ustedes no denigran nuestros argumentos científicos tachándolos
de pseudociencia.
2. Hay que destacar que tanto el
Evolucionismo como el Multiuniverso basan sus argumentos en una creencia extracientífica
pesimista (la que sostiene que este universo, o la infinidad de universos
posibles, se fundamenta en la casualidad).
Por su parte el Diseño Inteligente basa los suyos en
una creencia extracientífica optimista (la que sostiene que este universo
se fundamenta en un propósito o causa final; es decir, la idea
esperanzadora de Aristóteles y Tomás de Aquino, adaptada a los tiempos
actuales en base a los datos científicos que las ciencias hoy nos aportan).
Del mismo modo merece la pena hacer referencia a
Anaximandro de Mileto, filósofo y científico griego del s. VI a.C., como
uno de los precursores de las teorías del Diseño Inteligente y a la par del
Multiuniverso, pues según Diógenes Larcio y otros como Teofrasto, Simplicio
o Plutarco, que hacen referencia a su vida, fue Anaximandro quien atrevida
y valientemente defendió en su época la tesis impopular de que el origen de
todas las cosas no está en los dioses mitológicos ni en la naturaleza, sino
en lo Indeterminado o Indefinido, llamado por él ápeiron y que hoy bien
podría traducirse por Diseño Inteligente; pero de igual modo también fue
Anaximandro el primero o uno de los primeros en sostener la idea de que
muchos infinitos simultáneos o sucesivos son posible.
III. CONCLUSIONES
1. Se trata de un debate honesto,
amigo de la sabiduría, entre mentes brillantes de finales del siglo XX y
comienzos del s. XXI.; un debate beneficioso y positivo entre filosofía de
la ciencia por un lado y filosofía de la ciencia por otro lado, aunque
también puede interpretarse entre ciencia y religión o incluso cabe decir
entre ciencia-religión-ciencia, y ello en base a datos nuevos aportados por
las ciencias en las últimas décadas.
2. Como en todo debate, se cuela
gente fundamentalista-reduccionista. En este caso, por una parte cristianos
que creen en la Biblia de una manera casi literal sin distinción del
lenguaje poético del histórico o del mítico, etc., personas que sienten
animadversión hacia el evolucionismo-darwinismo y tratan de desacreditarlo.
Por otra parte están los cientificistas, que caen el absolutismo de sus
propias teorías y tratan de infamar a los científicos del D.I. como si
éstos fuesen puros partidarios del viejo creacionismo. Y además están los
periodistas y comentaristas "progres de fachada" que tratan de
ganar relevancia y fama propia a costa de meterse a debatir sin profundidad
ni conocimientos de honduras en esta pugna legítima de planteamientos
filosóficos-científicos; para ello no se les ocurre otra cosa que propagar
en sus medios todo tipo de reduccionismos ignorantes contra el D.I. en
general, por ejemplo, confundiendo incompetentemente las posturas
particulares de los creacionistas conservadores de EE.UU con las tesis
rigurosamente expuestas por científicos y mucha gente independiente del
D.I. en el resto del planeta; cometen el mismo disparate que cuando les da
por reducir el Cristianismo a los particulares grupos de la gente que va a
misa o a la facción jerárquico-episcopal; evidencia palpable de que
desconocen el calado y la profundidad eximia del debate científico y
filosófico que se está dando en estos momentos de la historia y de las
excelentes ideas y beneficios de apertura mental que generará el mismo para
la humanidad en su conjunto.
3. El Diseño Inteligente no es
«el nuevo disfraz del viejo creacionismo», por mucho que lo afirmen y
sostengan editoriales de periódicos tan leídos como El País de Madrid,
España (cf, miércoles 28-XII-05) u otros "pescadores de peces en río
revuelto". Quien quiera hacer luz sobre un asunto debe exponer los
planteamientos de las partes y no hacer como Procusto, el personaje de la
mitología griega que reducía a sus huéspedes a los límites del lecho donde
los acostaba, de forma que les cortaba las extremidades a quienes eran
largos para que no sobresalieran de la cama o les ponía peso amarrados a
las mismas para estirárselas en caso de ser cortos de estatura. No parece
honesto, intelectualmente hablando, entrar a un debate tan interesante y
primoroso como el que está sucediendo acerca del D.I., con afanes
reduccionistas de cuadricular-acostar-reducir a todo aquél que no le
produce simpatías, en la misma cama de cuadriculación mental donde acuesta
sus prejuicios y "se duerme en sus laureles".
4. Por último, recalcar estos
dos razonamientos:
a) Hasta ahora ninguna
de las dos tesis ha podido ser demostrada. Es decir, hay buenas razones
científicas que apuntan a la existencia de Universos Paralelos, pero
también hay buenas razones científicas que apuntan al Diseño Inteligente
del cosmos. Tanta lógica-matemática se emplea ?o quizás más? en la
hipótesis, sostenida por datos científicos bien respetables, de un Diseño
Inteligente, de un Propósito en el Cosmos (y por ende en el ser
humano), que la que se aplica en la también respetable hipótesis de los
Múltiples Universos Paralelos conformados al azar y sin Diseño Inteligente.
b) Si cabe
admitir la hipótesis de que el cosmos tenga proposito-razón ¿los datos
científicos que apoyan esta postura científica están por todos lados y a
disposición de quien los quiera razonar? también cabe admitir que
nosotros los seres humanos somos a escala diferente pequeños cosmos o
pequeños universos dentro de ese gran espacio; en consecuencia, se
puede deducir (con los mismos procedimientos de lógica-matemática aplicables
a las teorías del Multiuniverso de azar) la hipótesis que propone y
defiende que nuestras vidas están cargadas de propósito, finalidad y
esperanza.
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